jueves, 1 de julio de 2010

Migraña

Es como si a diario nuestra canción
se hiciera presente
Como si alguien me la cantará
al oído,
como si la recitaran...
lenta, pausada.

Quisquilloso
Aquel que la susurra,
Aquel maldito enano,
Aquel casi nuevo enemigo

Efímero mi llanto,
lo sé.

Pero ya me he decidido
No quiero que de mi digan
"aquella que yacía titilante
frente a una ventana
que cerrada está,
sin ninguna esperanza"

Quiero que de mi y en mi
vean lo fuerte,
y si por culpa de mi orgullo
y al coraza que he debido formar
durante años
te debo perder,
pues que así sea,
porque no pretendo sufrir.

Que la gente
se llene la boca hablando
cual barbaridad pase por su mente,
yo sólo quiero una mirada ajena
que sienta orgullo sin saber por qué
que se siente en el regazo
de un gigante
y escuche hipótesis
de mi vida,
de mis virtudes,
de los errores que cometí
y que he de cometer.

Yo que hubiese preferido
un cliché
antes que una semana
de incertidumbre,
para luego caer en al deriva.

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